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Una buena nutrición, siempre cuidará nuestro corazón

Autor: Marien Garza, Miembro del Consejo Consultor de Nutriólogos de Herbalife Nutrition

Por Marien Garza, Miembro del Consejo Consultor de Nutriólogos de Herbalife Nutrition

Un corazón sano está ligado a una alimentación saludable. Existen muchos factores de riesgo que incrementan las posibilidades de presentar enfermedades cardiovasculares: el tipo de dieta, el sedentarismo, el consumo de tabaco, la obesidad, el estrés laboral, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, entre otros.

En Herbalife Nutrition te brindamos algunas recomendaciones importantes para poder tener un corazón saludable, a través de una buena nutrición:

Disminuir el consumo diario de sodio. Reducir la cantidad de sal que se agrega a la comida en la mesa o mientras se cocina, es muy importante.

Gran parte del sodio que comemos proviene de alimentos enlatados o procesados; como sopas, productos congelados, entre otros. Comer alimentos frescos y hacer nuestros propios platillos, es una gran idea. Usar especias para sazonar como hierbas de olor (clavo, comino, laurel, albahaca, tomillo, eneldo) puede sustituir el uso del salero para cocinar.

Es muy recomendable consumir grasas saludables y limitar la cantidad de grasas saturadas y grasas trans en nuestra alimentación. El disminuir este consumo, será un paso importante para reducir el colesterol en la sangre y con ello disminuir el riesgo de enfermedad coronaria. La grasa trans está presente en productos ultra procesados que presentan grasa hidrogenada o parcialmente hidrogenada, desafortunadamente mucha de la comida rápida y alimentos fritos contienen este tipo de grasas. 

Hay que preferir el consumo de grasa no saturada y de ácidos grasos esenciales Omega 3, presentes en algunos pescados como salmón, atún y arenque. Un suplemento alimenticio que contenga Omega 3, puede incluirse diariamente como complemento a nuestra dieta diaria, apoyando así el buen funcionamiento de nuestro corazón. 

El consumo de proteínas magras también apoya a reducir el consumo de grasas saturadas, como por ejemplo consumir res, pollo, pescado, cerdo y pescado sin piel ni grasa visible; además de preparar estos alimentos asados, a la plancha o al vapor en lugar de fritos, empanizados o capeados. En cuanto al consumo de lácteos buscar siempre fuentes descremadas o light.

Lo ideal es comer más frutas y verduras, un consejo aparentemente trillado. Te recomiendo siempre tener verduras lavadas y cortadas dentro del refrigerador para colaciones rápidas y sencillas; mantener la fruta en un tazón visible en la cocina o el comedor para recordar comerla, y lo más importante escoger recetas que las incluyan como ingredientes principales, como sopas o fruta fresca mezclada en ensaladas.

El dicho “Barriga llena, Corazón contento” debe transformarse a “Nutrición correcta, corazón contento”.

 

K Bibbins-Domingo, GM Chertow, et al. Projected effect of dietary salt reductions on future cardiovascular disease. N Engl J Med (2010), pp. 590-9.